CASA AYRUS
Cuando se trata de proyectar una vivienda en un terreno abierto, como ene esta parcela situada en Camargo, lo primero es entender cómo se habitaría ese vacío. A veces, el lugar demanda una intervención que dialogue en calma del entorno. En este caso, una parcela en esquina, flanqueada por vegetación autóctona y construcciones discretas, exigía un gesto intermedio: firme en su presencia, pero amable en su relación con lo existente. El encargo fue claro: una casa de raíz tradicional, cubierta inclinada y teja mediterránea, compacta y eficiente, que no superara los 200 m². El programa, sencillo y vital, se plasma en una tipología en U, una planta que se pliega sobre sí misma para abrazar el porche, la piscina y la zona de reunión exterior. Este gesto sencillo resuelve a la vez orientación, privacidad y continuidad entre dentro y fuera, reuniendo las áreas privadas sobre un lateral y abriendo los espacios de actividad diaria con flexibilidad hacia el exterior. Allí, entre jardín, terrazas, piscina y zona de reunión, se enmarca la vida diaria y la celebración. La construcción se resuelve con materiales serenos y contemporáneos: muros y solados en tonos claros y mates, madera natural y carpinterías discretas. Una vivienda que, desde su sencillez, encarna lo esencial: un refugio luminoso para vivir y compartir, en íntimo diálogo con el paisaje cántabro.